La rótula sale de su sitio  y comienza a producir daño. Realizar la cirugía permite que la rótula discurra por su surco natural.
Consiste en agrandar el surco femoral por donde debe pasar, así como desplazar la zona de la tibia donde se inserta el tendón rotuliano hacia fuera para que la rótula ya no tienda a luxarse hacia adentro.
Esto permite evitar la degeneración de la articulación.

Si quieres más información rellena este formulario

Por favor, revisa los campos seleccionados
He leído y acepto la política de uso de datos

Gracias por contactar con nosotros

En la mayor brevedad posible nos pondremos en contacto con usted